Uno de los mitos preferidos de los miembros del culto es el del Jinete Ibero.
La figura a la que hacen referencia dichas leyendas ha sido un motivo recurrente en la historia española, estando presente, por ejemplo en las monedas de 10 centimos de la época franquista.
En los escritos del culto, se hace referencia a un jinete eterno, que salta y galopa, cabalgando los diferentes planos de manera simultanea.
El jinete es un portal, un canal entre ambos mundos.
Un nódulo de energía irreal profunda e inagotable, esperando para ser invocada y recorrer de nuevo la vieja Iberia…
De Amphibium Mysteriis.
Durante años los adeptos del culto persiguieron el huevo dorado.
Explorando los túneles redescubiertos que conectaban con la red subterránea.
Atrapados por el sueño del huevo, los fieles creaban cosmologías de dioses ovíparos, caídos en la decadencia hace siglos.
El Oso y el Lobo cobraron importancia entre aquellos desvaríos, dotándose de una identidad fuerte y creíble.
Poco a poco los fanáticos del Oso y el Lobo se infiltraron en las castas dominantes, extendiendo su área de influencia a la política y las finanzas.
Las deidades inventadas pasaron a ser el nuevo ídolo de barro de la elite nacional.
El círculo de fuego que dominaba desde la sombra.
Mientras tanto, la obsesiva búsqueda del huevo dorado pasó a ser apenas una anécdota. Un mito de viejas y de nostálgicos.
El absurdo se había encarnado en el plano, adoptando los vicios y debilidades de las miradas infantiles que lo descubrieron sin entenderlo, y habían cambiado una dictadura estúpida por otra…
Documento manuscrito hallado en las instalaciones del Metro de Madrid el día 9 de Mayo de 2012.
De Amphibium Mysteriis.
Los Espacios subterráneos son tierra de nadie. Entre el ensueño y la razón. Abandonados por la lógica y las leyes férreas de la superficie.
Ese es el terreno donde habita Dracula y sus pupilos. Donde la oscuridad palpita y se hace consciente. Donde los susurros y los recuerdos vagos asaltan a los viajeros emprendedores, mostrándoles el oro oculto que los reyes no comparten.
Nuestros miedos, como nuestros sueños, nos definen y nos sirven.
Obedecen la voluntad del genio dormido que cabalga a través de nuestros cuerpos.
Son mascaras del Daemon al que servimos. Espacios autónomos de nuestro ser. Aquellos que siempre fueron negados más allá de la privacidad de la cama y los gemidos.
La danza de lo aparente y lo profundo estremece las paredes de Lo Ordinario, y solo quedan las promesas sinuosas de que nada será como fue…
Documento manuscrito hallado en las instalaciones del Metro de Madrid el día 24 de Abril de 2012.
De Amphibium Mysteriis.
El brillo toca las almas de los durmientes. Los simios NiNi tienen sueños raros y se remueven inquietos.
Los túneles de la madre conectan la red de mentes que gimen, ríen y lloran pensando que viven solas…
La risa es buena. La risa se lleva las tinieblas y deja entrever los colores a los monos grises que caminan en la ciudad subterránea.
Un gran chiste resuena, metro a metro, contagiando los rincones de la red-mente.
Las ondas se extienden, la gente ríe, más y más fuerte. Y abren los ojos, despiertos, a la claridad del mundo que les rodea.
Documento manuscrito hallado en las instalaciones del Metro de Madrid el día 16 de Abril de 2012.
En la estación fantasma se reunieron los genios y los locos.
Adorando lo que no estaba allí. Pasaron los días y las noches, y los prodigios se sucedieron.
Uno tras otro, los acólitos cruzaron al otro lado del espejo.
Al lugar del color viviente, donde viven los dioses y caminan los milagros…
Y cuentan algunos que de vez en cuando los espíritus de los anfibios vienen a este lado del plano.
Para renovar, de nuevo, los cantos a aquello que hay en el reino sin rostro, y proseguir los ritmos que abren las puertas de océano.
La Madre de los Mil Hijos, tiene un lado bendito, en la cara oculta de la luna roja.
Ella es el reflejo de las fuerzas que nacen y que mueren en todos y en todo.
Ella es Lo Rojo, es la vida que bulle y que se extiende. La savia que fluye por todos nuestros cuerpos, dando forma a lo intangible.
Más allá del horror, más allá del pánico por los espacios no reconocidos, allí está la sala roja, el espacio del encuentro, donde La Madre de los Mil Hijos ofrece sus dones a quien sepa escuchar, y la máscara del horror cae al suelo, revelando el arquetipo impersonal de lo que fue, es y será.
Bendecida, bendecida, bendecida.
Y en su gloria, las bendiciones caen y se esparcen sobre todos nosotros, que superamos el abismo de la duda y la negación…
No estaba muerto, estaba de parranda…
Parapararaaaaa…
Me encanta la música popular. Para una persona auditiva y kinestésica como yo, la música es como un gigantesco tiovivo capaz de proyectarte emocionalmente a otros lugares. Imaginadlo como un cohete espacial directo para salir en busca de aventuras.
Así estoy yo estos meses.
Pese al parón que algunos pueden haber constatado en el blog, me encuentro en una etapa creativa tremendamente fuerte.
Estoy jugando con conceptos y elementos, experimentando, lanzando petardos y recreándome una y otra vez con la mera fuerza de la cultura popular a mi alcance y mi mera voluntad.
Debo reconocer que últimamente no escribo demasiado, y me dedico más a otro tipo de desarrollos más “experimentales”.
Por otra parte, en todo mi trabajo reciente tiene una gran importancia la cultura popular contemporánea, y en especial, varios elementos a los que he estado vinculado durante un largo periodo de mi vida, como son los superhéroes y los comics.
Los superhéroes desde hace mucho han llegado a convertirse en arquetipos culturales de una inmensa fuerza, y son un claro ejemplo de a lo que me refería hace meses con la importancia de reasumir la cultura popular como un espacio de propiedad pública, y no una serie de “terrenos” de propiedad privada, como nos quieren hacer creer algunos.
Superman, al convertirse en un arquetipo cultural que sobrepasa las barreras de los comics, ha pasado a convertirse en algo de todos, y no solo una “propiedad intelectual” de DC .
Las ideas están para jugar con ellas, para utilizarlas como herramienta en nuestros propios desarrollos y juegos, y no solo para consumirlas pasando previamente por caja.
Como dije hace poco en mi muro de facebook: El hombre es demasiado grande como para reducirlo todo al simple mercado…
Nada más por ahora.
Seguiré experimentando e intentaré entrar algo más a menudo al blog para colgar contenidos.
Saludos.
El sabueso merodea por la ciudad deshabitada, buscando entre las ruinas algo que masticar.
El perro intenta avanzar hacia el futuro, sea el que sea. Hace meses que abandonó el sueño de los hombres y se asentó en el nuevo sueño de los cascotes, las bombas y las luces en el cielo.
Su mente se debate entre escuchar las voces de la naturaleza, y huir de la ciudad, o mantener su morada en las calles y los túneles de la vieja sociedad desaparecida.
Los bosques le llaman, con el aullido de los perros salvajes que se han embarcado en la búsqueda de esa parte de su esencia que nunca fueron.
Pero en la ciudad siguen habiendo hombres, siguen habiendo olores que le recuerdan el sueño del ayer, y las mañanas que probablemente nunca regresen.
El perro es un perro. Ni más ni menos. Demasiado viejo ya para intentar ser un lobo, demasiado viejo para engañarse y embarcarse en sueños de libertad.
Con el paso de los días, encuentra un nuevo dueño.
Un soldado fatigado y maltrecho, que habla con él en la lengua que no entiende, y que le da palmadas en el lomo.
El perro regresa a él, de ven en cuando, y se tumba a su lado por la noche, protegiéndole del frío y de las ratas.
El perro tiene un nuevo señor. Y es feliz…


