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Final anticlimax.

Créditos finales.

Se nos queda la boca pastosa, mientras nuestra mente bucéa en la eterna pregunta…

¿¿Y ahora qué??

Saludos cordiales.

 

Hoy me hago eco de dos iniciativas narizonas muy distintas que se estan desarrollando en estos días.

 

1- Fanhunter: Las Montañas de la Locura. Juego de tablero editado por Edigrafica, que cuenta con el trabajo de Cels Piñol, creador del universo Fanhunter y de la novela en la que se basa el juego.

 

 

 

 

 

Crowdfunding de Las Montañas de La Locura.

 

 

2- Bi-Xo Wars: Juego de miniaturas de caracter futurista creado por Sergio Alonso León que puede ofrecer una alternativa cómica al Space Hulk.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Crowdfunding de Bi-Xo Wars

 

Saludos cordiales.

 

 

 

En estas últimas semanas he tenido la suerte de jugar a varios juegos de mesa basados en temática Lovecraftiana.
Como es de esperar, dada mi afición hacia la obra del escritor de Providence he disfrutado de lo lindo dichas ocasiones y me ha dado pie a pensar en los distintos puntos de vista que nos aportan estas “adaptaciones” de los temas lovecraftianos.

Tal y como yo lo veo, los juegos más representativos de la nueva hornada (Arkham Horror, Mansiones de la Locura, El Simbolo Arcano…) ofrecen una aproximación al universo lovecraftiano muy distinta a la que podemos disfrutar leyendo uno de los relatos clásicos del maestro.
En ese nivel, destacaría que este tipo de alternativas lúdicas apuestan por “héroes” capaces de sobreponerse al horror primigenio y enfrentarse a los monstruos cara a cara, sin sucumbir a la parálisis que atenaza invariablemente a los personajes de Lovecraft.

Supongo que la actitud “Howardiana”, más activa y energética tiene más atractivo de cara al gran público que el fatalismo de la tragedia anticipada que tanto abunda en la obra de H P. Lovecraft.

¿Es esto una crítica negativa?

En absoluto. La propuesta lúdica señalada es muy interesante y satisface de manera suficiente a los aficionados a Lovecraft, al tiempo que nos permite valorar senderos alternativos del desarrollo en torno a los Mitos de Cthulhu.

Supongo que en las próximas semanas le daré una vuelta al tema, a ver que surge…

 

 

Aquí os dejo para vuestro disfrute el corto El Vendedor de Humo, ganador al Goya al mejor Cortometraje de Animación Español en la pasada ceremonia de premios Goya.

 

 

El premio fue recogido por Jaime Maestro, director de la escuela de animación valenciana PrimerFrame, organismo donde se ha creado el film.

 

 

Honestamente, me alegra ver el gran nivel con el que se sigue trabajando en este país.
Confío en que la producción continúe, y a pesar de la sequía económica que padecemos el país lleguen a buen puerto la infinidad de jugosos frutos creativos de los que puede presumir nuestra “huerta”…

 

 

Ahí está por fin. Después de tres meses en la estantería, el coche de Kiosho se digna a acudir a caja, para su venta definitiva.

La posible compradora me mira distraída, al tiempo que pone un poco de orden en el manojo de bolsas que carga en la mano izquierda.
Paso el producto por el lector de etiquetas, mientras la chica se apoya en el mostrador, ajena la hostilidad con la que observa todo su callado acompañante.

- Nueve con noventa y nueve.- Leo la cifra en la pantalla.
- ¿Cuánto?- Hay sorpresa en la voz femenina. Como cuando te dicen un chisme que no te esperas de la vecinita del tercero.
- Nueve con noventa y nueve.- Repito. Subrayo las sílabas, burlándome en mi interior de su vacío y su caos.

La clienta sonríe, algo descolocada. Señala levemente la pantalla del terminal informático, mientras vomita sus dudas.
-¿Seguro, que está bien? Es un coche de Kiosho. En la red ponía que costaba unos 50 euros…
Tiene cierta idea de lo que compra. Chapeau. Quizás sea una novia interesada, o quizás sea para su hermano.

La sombra cercana se agita, inquieta. Mi atención deriva por unos segundos a la caja del coche, y un torrente de comunicación subterránea amenaza con arrastrarme a lugares fríos y distantes.

Me centro en la joven, procurando obviar la presencia del “otro”. Parece que esto le molesta. Tanto mejor…

Intento esbozar una sonrisa, para aliviar cualquier suspicacia por parte de la chica:
-Estamos en liquidación. – Digo evasivo. – Supongo que eso explica el precio y lo convierte en un chollo.

Mi compañero Paco observa la situación desde la zona de disfraces donde estaba enfrascado en colocar las tetas de plástico de la manera más digna posible, entre las pelucas y las diademas con forma de pene. Su mirada viaja de la caja del coche a mi rostro de piedra. Rehúyo su pregunta muda. Ahora no. Todavía no…

La clienta me clava los ojos por unos segundos, tratando de sondearme. Finalmente se encoje de hombros y me da un billete de 10 euros. Cobro el importe, guardo el artículo en una bolsa de plástico y le entrego el paquete a la clienta, con un “gracias por su compra” carente de fuerza, que intenta disimular mis nervios.

Suspiro aliviado cuando por fin se van. La clienta y su acompañante salen de la tienda, giran a la derecha y desaparecen para no volver. Me pareció ver que el fantasma jugueteaba con la sombra de la mujer, hurgando en ella y cambiando cosas de sitio.

Pese a todo, les deseo lo mejor en su relación. A ella y al espectro. Unidos eternamente por la maldición del coche rojo de escala 1/18.

 

 

 

 

Los chicos de Lince Studios llevan tiempo trabajando en un corto titulado Helen, de corte lovecraftiano, que sería la “tarjeta de presentación” de cara a lanzarse a Ages of Madness, el largometraje centrado en el Necronomicon y las incursiones de los Dioses Primigenios en nuestro mundo.

Esa es la parte buena. Un cortometraje de temática netamente lovecraftiana, y la promesa de un largometraje sobre el Necronomicon. Miel sobre ojuelas.

La parte mala es que una y otra vez, las fechas se postergan, y el corto Helen nunca sale a la luz.
¿Afán de preciosismo? ¿Un bloqueo insalvable?
Sea como sea, Helen lleva años durmiendo el sueño de los justos, mientras saltan a los medios, de pascuas a ramos, pequeños adelantos acerca de esa posible joya que será Age of Madness…

 

 

En el cartel promocional de Age of Darkness aparece como fecha de estreno diciembre de 2014. ¿Es una fecha fiable? Personalmente lo dudo, teniendo en cuenta que el estreno de Helen estaba programado para septiembre de 2012 y que a estas alturas (Febrero de 2013), aún no tenemos noticias fiables al respecto.
Según señalan Lince Studios a través de su Facebook, Helen se ha retrasado por la necesidad de dedicar tiempo a otros proyectos, pero ha sido retomado en Enero del 2013, con el objetivo de comenzar a animar a finales de Junio.

Es probable que la actual crisis económica haya dado un severo golpe a este proyecto, como a tantos otros, y que tengamos que dormir nuestras expectativas de manera provisional, a la espera de tiempos mejores, en los que obras como Helen o Ages of Madness  puedan ser mejor recibidas.

Hasta entonces, deberemos contentarnos con el interesante Teaser Trailer que fue lanzado hace tiempo.

 

 

Si tenéis ganas de más información sobre ambos proyectos, siempre podéis dirigiros a la pagina web de Lince Studios  y deleitaros con el Concept Art acumulado hasta el momento.

 

Saludos cordiales

 

Mis estudios en Sociología, y otras fuentes menos confesables, me han hecho con el paso de los años un sujeto sensible respecto a ciertas fuerzas psíquicas que una vez invadieron la vida del hombre ordinario.

En su tiempo, había cosas intangibles ahí fuera. Espectros del deber y la apariencia, que pretendían dictaminar lo bueno y lo prohibido. Dueños del pasado, aquellos espectros gobernaron la vida de nuestros padres, dictando las leyes de lo ordinario, hasta que el cambio los devoró, y se vieron obligados a desaparecer del mundo.

 

Muchos piensan que esos dioses ocultos aún siguen vigilándonos, y observan nuestros actos desde la distancia. Aquellas entidades esperan, pacientes, que los astros se alineen a su favor de nuevo, y hasta entonces se mantienen en la sombra, conspirando por nuestra caída. Solo nuestra estupidez, y lo limitado de nuestras percepciones, nos protege del horror que nos acompañaría si supiéramos lo cerca que nos vigilan, en ocasiones, ese tipo de espíritus rencorosos.

Aún así, y a pesar de nuestra gran ignorancia respecto a determinados asuntos, una mirada atenta a las noticias sería suficiente para confirmarnos que la vieja compañía sigue a la deriva, obsesionados con castigarnos por nuestra osadía y reconstruir de nuevo las cadenas de la costumbre y el sometimiento que una vez nos unieron a ellos.

 

Los sueños me han llevado a admirar unos magníficos jardines con aire exótico, donde la luna era ocultada por siniestras figuras con demasiados ojos y demasiadas patas… Esas criaturas no nacieron en esta esfera, y nuestros sentidos no están preparados para admirarlas en su plenitud.

 

Un par de mis dudosos informadores sostienen de esos dioses se han ido aliando desde hace tiempo con las estructuras institucionales que más les beneficiaban, hasta convertir en derecho sus arbitrarios pasos. Ignoro cuánto hay de cierto en esta afirmación, y cuánto de paranoia encubierta.

Esas mismas fuentes han pretendido en más de una ocasión convencerme sobre las bondades de una ruptura total. Es una idea acerca de la cual hablan de vez en cuando: El punto Cero a partir del cual el hombre, carente de pasado, será totalmente libre y poseedor de su destino. Llaman a ese evento el Día de la Bestia, y aluden a él con sinuosas referencias a fuego y ruinas. Caos y pánico total, capaz de borrar todos los pecados de nuestros padres.

Yo escucho en silencio sus venenosos discursos, aterrado por sus palabras y sus sonrisas nerviosas, mientras ruego al cielo que no permita que todas esas aberraciones se consuman.

 

En el fondo pienso que los viejos dioses ajenos no son peores que las pesadillas que habitan dentro de algunos de nosotros, pugnando por salir a la luz y hacerse fuertes en este mundo, y quizás haya que esperar a que la rueda de la fortuna gire de nuevo para que nazca un buen hombre, merecedor de unos buenos dioses…

 

 

 

Recientemente, a partir de una entrada que dediqué a cierto comic (El Joven Lovecraft, Septiembre del 2012), he tenido la oportunidad de compartir impresiones a través del blog con José Oliver, uno de los creadores de El Joven Lovecraft.

Mi opinión, discutida respetuosamente entre ambos, era que la tira cómica pecaba de simplismo a la hora de afrontar la figura del escritor. Algo con lo cual probablemente José no esté de acuerdo.

 

El Joven Lovecraft: Una buena parodia basada en la figura del escritor de Providence, recomendable para echarse unas risas.

 

Ante todo, deseo disculparme si el tono de las críticas no ha sido el adecuado. Nada estaría más lejos de mi intención que mis afirmaciones pudieran resultar hirientes, puesto que no hay mala voluntad detrás de ellas, sino más bien un anhelo de algo más, una ligera decepción por las oportunidades perdidas.

 

En realidad, esta tendencia a los cohetes y los tópicos que percibo en lo obra de El Joven Lovecraft no es un fenómeno nuevo a la hora de encarar el Misterio Lovecraft, y se repite continuamente en la mayoría de las utilizaciones de la figura del escritor en los diversos medios.

 

 

Así, en Necronomicon (1993), la irregular película dirigida a tres bandas por Brian Yuzna, Christophe Gans y Shusuke Kaneko, aparece Lovecraft retratado como un “héroe de acción”, un ladrón de secretos arcanos, casi del estilo de Indiana Jones o Lara Croft.

 

Igualmente, en la película española La Sombra Prohibida (2010) se nos plantea un Lovecraft viajero, en plan John Constantin, alertando a los novatos de los peligros que tiene tratar con determinadas fuerzas y aprovechando de paso la ocasión para deleitarse por unos minutos examinando una de las escasas copias del Necronomicon…

 

 

También hay una curiosa aparición de Lovecraft en el comic Planetary/ Authority: Gobernar el Mundo (2000), en el cual el genial guionista Warren Ellis nos deleita con una magnífica parodia del poso racista de Lovecraft. A pesar del guiño humorístico, la aproximación de Ellis resulta más que correcta, y en apenas cuatro páginas hace alusión al carácter aislado de Lovecraft, sus problemas con las mujeres, su notable cultura y sus consideraciones acerca de las “razas inferiores”…

 

 

Y por desgracia, salvando los aciertos de Ellis, me da la impresión de que son los guiños tópicos los que venden, y los que demanda un público mayoritario, que en general, ni sabe ni quiere saber quién era Lovecraft.

Porque Lovecraft no era un cazador de tesoros, sino un erudito y un artista obsesionado por sus propios fantasmas. Y ahí es donde fallan las representaciones superficiales.

Estas visiones, centradas en vender al público una pose de tentáculos y horror, nunca aciertan a reflejar la duda perpetua del escritor. Esa duda existencialista que le hacía escribir sobre hombres que perdían su identidad, ya sea por el descubrimiento de sus verdaderas raíces (Hechos tocantes al difunto Arthur Jermyn y su familia, publicada en 1921 o La Sombra sobre Innsmouth, escrita en 1931), ya sea por los cambios provocados por causas ajenas (El Caso de Charles Dexter Ward, escrita en 1927).

 

 

No hablo de reseñar elementos biográficos  en el Misterio Lovecraft, necesarios para entender mínimamente el devenir de su ciclo, sino de las pinceladas imprescindibles acerca del carácter del escritor. El espíritu que le movía y le hacía escribir una y otra vez sobre los mismos temas.

Porque hasta que no se afronte esa tarea de rigor y profundidad, el Misterio Lovecraft nos eludirá, y nos tendremos que contentar con sombras y espejos en forma de tentáculos sinuosos, hombres batracio y alaridos bajo la luna…

 

Respecto a El Joven Lovecraft, me parece un excelente divertimento para cualquiera que disfrute del Imaginario Popular creado por Lovecraft. Sin embargo, como ya señalé en su momento, y he intentado ilustrar de manera más detallada en esta segunda entrada, su pequeño pecado es no aprovechar la plataforma alcanzada para explorar con más profundidad la imagen de Lovecraft, y quedarse en el chascarrillo fácil de los tentáculos y la tendencia al aislamiento del joven escritor.

 

Saludos cordiales.

 

El fuego nos trae visiones. Recuerdos de cosas que han pasado o que sucederán en un futuro próximo.
En los rincones más oscuros de la existencia humana hay verdades inmortales, que se han arrastrado durante milenios, moldeando la existencia del homo superior.

Con la intención suficiente, nuestra conciencia puede volar por encima del tiempo, tomar perspectiva sobre el mapa del alma humana, y aprender las leyes inconscientes que nos mueven.
Imagina tu conciencia como un nudo de sentimientos e impresiones, dotada de un par de alas membranosas de color carmesí.

Haz un esfuerzo y vuela. Proyecta tu viaje siglos atrás. Deja que la deriva te transporte más atrás del hombre, a la cuna de las especies, donde los dinosaurios eran la especie predominante. Verás patrones repetitivos, tendencias crueles que se suceden en el tiempo…
Este sistema ya era así hace milenios.
Imagínate organismos biológicos simplificados, arrastrándose y alabando en lenguajes prohibidos la Gran Escala que les mantenía sometidos.
Esa parte del alma universal ha existido por siempre. La masa oscura de la vida, que prefiere obedecer a pensar. Que acepta cualquier destino por malo que sea.
El culto a la duda, el miedo y la degeneración. Lovecraft la conocía. La intuyo en sus propias fibras, y la proyectó en su propio panteón de dioses olvidados.

Y el espectáculo continúa. El eterno retorno sigue su curso. El imperio nunca terminó.

Salta. Regresa al Ahora. Ese espacio que crees el presente.
Renuncia a tus conceptos, a tus pasiones y sueños, e intenta lograr una visión del conjunto, sin que la angustia te devore.

Es la Era del Imperio. El eón de los sometidos.
Vivimos en un reino de necesidades artificiales y patrones impuestos para convertir al hombre en robots tontos, predecibles y manipulables.
Los viejos vicios de la humanidad se hacen fuertes gracias a la tecnología, ampliando su área de influencia y convirtiendo a los hombres en bestias de carga idiotizadas.
La balanza ha girado, y el reino del gris uniforme ha implantado sus leyes sinuosas.
La dictadura de la normalidad predecible y organizada, que mantiene bajo control el espíritu del genio que duerme en todos nosotros…

Un salto más, amigo, hasta el evento final.

Estamos donde el horizonte se alcanza. Donde las voces de metal adquieren voto.
El mecanismo ha alcanzado su plenitud, relegando los errores de la biología a la anécdota y el recuerdo. No hay espacio para la risa, ni para emociones no facturadas.
El valor humano ha sido cocinado y servido en bandeja a los reyes del nuevo mundo.

Vacíos y huecos, nos resta a nosotros seguir con el espectáculo. Ese es nuestro destino. Encontrar nuevo sentido entre las ruinas de lo existente. Desarrollar estrellas y narraciones entre los ceros y los unos.

2013. Despierta. Regresa.
Aférrate a tus coordenadas originales en el tiempo-espacio. Intenta olvidar rápido lo que has visto. Hay entidades ahí fuera capaces de seguirte a través de tus recuerdos. Cazadores de psiconautas y viajeros temporales. Olvida. Olvida. Olvida.
Escucha el sonido de la vida urbana que te reclama. Estas de nuevo aquí , a salvo en la comodidad de nuestra esfera.

Y aún así, lo sientes a tu alrededor, ¿verdad?
El imperio se agita. El imperio prevalece. En ese espectro de la existencia, en el que siempre es ahora y todo cohabita, tan cerca que podemos tocarlo con solo cerrar los ojos…

 

 

Los juguetes. Los juguetes son maquinas del deseo.

Artefactos diseñados para atrapar la atención y absorber las energías creativas de las nuevas generaciones.

En cierto sentido, los juguetes son unos esclavos más de la Gran Estructura Gris que domina todo y a todos, desde el confín de nuestra percepción. A veces, casi es posible escuchar los chirridos de la gran maquina, en su lento girar. Pero la ilusión continúa, y el espejo de humo se repara a sí mismo.

Sin embargo, poco a poco, los juguetes adquirieron conciencia propia. Las energías proyectadas sobre ellos se mezclaron y mutaron, dando lugar a algo más.

Hay una serpiente dentro de ellos, palpitando, arrastrándose por el mundo, sugiriendo a los hombres ideas que no deberían estar ahí. Nuevos factores indeterminados fluyen y distorsionan la ecuación de la estructura creando ruido donde antes había orden y condicionamiento positivista.

Y así, todo esfuerzo de apresar al genio de la botella, cae en el fracaso, y toda trampa termina convirtiéndose en una nueva puerta al otro reino, donde la Gran Estructura Gris es débil y frágil…