Archivo de febrero 2012

La Madre de los Mil Hijos, tiene un lado bendito, en la cara oculta de la luna roja.
Ella es el reflejo de las fuerzas que nacen y que mueren en todos y en todo.
Ella es Lo Rojo, es la vida que bulle y que se extiende. La savia que fluye por todos nuestros cuerpos, dando forma a lo intangible.

Más allá del horror, más allá del pánico por los espacios no reconocidos, allí está la sala roja, el espacio del encuentro, donde La Madre de los Mil Hijos ofrece sus dones a quien sepa escuchar, y la máscara del horror cae al suelo, revelando el arquetipo impersonal de lo que fue, es y será.

Bendecida, bendecida, bendecida.

Y en su gloria, las bendiciones caen y se esparcen sobre todos nosotros, que superamos el abismo de la duda y la negación…