Archivo de marzo 2012

En la estación fantasma se reunieron los genios y los locos.
Adorando lo que no estaba allí. Pasaron los días y las noches, y los prodigios se sucedieron.
Uno tras otro, los acólitos cruzaron al otro lado del espejo.
Al lugar del color viviente, donde viven los dioses y caminan los milagros…
Y cuentan algunos que de vez en cuando los espíritus de los anfibios vienen a este lado del plano.
Para renovar, de nuevo, los cantos a aquello que hay en el reino sin rostro, y proseguir los ritmos que abren las puertas de océano.