Archivo de julio 2012

 

No suelo hablar demasiado de mi vida personal en el blog.
Soy de los que piensan que un escritor es, principalmente, un canal y como tal debe comportarse, careciendo de importancia respecto a la obra que plasma.

Así, tiendo a considerar que a mis lectores les interesará siempre más un artículo sobre Ciencia Ficción que las peripecias en torno a mi rutina diaria o la forma en que me lavo los dientes por las mañanas.

 

Pese a ello, hoy romperé esa barrera y os confesaré que están siendo unos meses duros para mí.
Tengo un familiar muy cercano ingresado en el hospital desde hace tiempo y la verdad es que la cosa no mejora todo lo que debiera.
Resumiendo mucho, diré que las últimas semanas han estado plagadas de tensión, horas de espera y pocas recompensas.

 

Quizás sea por ello que me es grato compartir hoy con vosotros una pequeña buena noticia que me ha llegado recientemente, y que ayuda en gran medida a recuperar el ánimo desgastado.

Se trata de la publicación de varios relatos míos en una antología en formato ebook que ha editado la pagina web RelatosPulp.com

 

 

 

Para quienes no lo sepan, RelatosPulp.com es una página temática centrada en la literatura pulp, con la cual he colaborado en pasadas ocasiones, enviando para su publicación un par de relatos cortos, así como un artículo reciente sobre el relato de Lovecraft titulado Herbert West, Reanimador.

Los responsables de la página son gente bastante seria, con un buen proyecto a las espaldas, y verdadero amor hacia la cultura popular y la ciencia ficción. Gente, en definitiva, con la que da gusto trabajar y afrontar retos como la antología a la cual estoy haciendo referencia…

 

Mi participación en la antología, con cuatro relatos cortos, tiene más valor por lo simbólico del paso que supone, que por la propia calidad de mis propuestas.
Siendo justos, reconozco  que los relatos publicados forman parte de una etapa ya pasada de mi trabajo, y a día de hoy los veo como obras superadas, con bastantes cosas que mejorar.

Aún así, publicar en un proyecto ajeno, como es la presente antología siempre implica un paso adelante, un nivel distinto de trabajo y posibilidades, y quizás, un espacio nuevo y abierto para el desarrollo creativo.

Son este tipo de pasos, por pequeños que sean, los que construyen verdaderamente el sendero, los pasos que nos llevan de un lugar a otro, de una situación estancada a nuevos horizontes.

Por ello, motivado por el significado de nuevo comienzo que desprende este pequeño logro, comparto con vosotros este momento, y os animo a que os descarguéis y leáis la mencionada antología.

 

Antología Amanecer Pulp Nº 1

 

Cualquier tipo de consideración al respecto será apreciada y bienvenida.

Saludos cordiales.

 

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Reconozcámoslo. Los dioses primigenios no tienen buena fama.

La mayor parte de la gente desconoce su existencia, y quienes saben algo de ellos, les consideran una gran amenaza para la humanidad…

Sin embargo, hasta el momento yo no he visto en las noticias un atentado perpetrado por Shub-Niggurath y sus vástagos, ni he leído en ninguna parte que hayan pillado a Cthulhu vendiendo droga en un colegio…

 

De hecho, casi no hay datos fidedignos sobre los dioses primigenios, hasta el punto que no hay una imagen consensuada para representarlos. ¿De dónde viene ese odio y esa desconfianza, pues?

Probablemente, ese miedo y temor irracional hacia los primigenios podemos rastrearla hasta Lovecraft y los rumores en torno a la supuesta amenaza primigenia, que tanto abundan en su obra.

“¿Cthulhu? Se trata de una bestia colosal, mitad dragón mitad pulpo, que ansía esclavizar a la raza humana… Mala gente, te lo digo yo…”

Y nosotros, humildes ignorantes, asentimos con la cabeza y tomamos nota de la advertencia, por si algún día nos topamos con el tal Cthulhu, que sepamos que es mejor vigilarle los tentáculos y cruzarse de acera, por si las moscas.

 

Pero seamos realistas. Lovecraft no era el tipo más social que te pudieras echar a la cara. Ni el más tolerante tampoco… De hecho, el señor Lovecraft se ganó fama de racista por sus opiniones al respecto del “problema racial”.

 

Lovecraft y su gato, de nombre Nigger-man. El tipo tenía un sentido del humor curioso…

 

No solo eso, sino que el señor Lovecraft, que era todo un artista, dejó testimonio literario sobre sus consideraciones al respecto de los negros, en varias obras, entre ellas el poema On the creation of Niggers:

Cuando tiempo atrás, los dioses crearon la Tierra;

A imagen y semejanza de Júpiter al incipiente Hombre moldeaban.

Para tareas menores las bestias fueron creadas;

Aunque de la especie humana muy alejadas estaban.

Para llenar el vacío y unirlas al resto de la Humanidad,

Los anfitriones del Olimpo ingeniaron un astuto plan.

Una bestia forjarían, una figura semihumana,

Colmada de vicios, y “negro”, fue llamada.

 

¡Cuánta consideración por parte de Lovecraft!, ¿verdad?

Y habrá quien, con toda la razón del mundo, me dirá que ese tipo de opiniones, censurables hoy en día, estaban de lo más extendidas en Estados Unidos en aquella época, y que no hay que juzgar en exceso al autor por ello. Dichas ideas raciales forman parte de su contexto y deben ser enmarcadas dentro del cual.

Magnífico, sin duda. Y estoy de acuerdo.

Pero no es mi intención condenar a Lovecraft por su carácter cerrado, sino valorar en qué punto los primigenios pueden haber sido, de nuevo, víctimas de las atenciones intolerantes de la mente del autor.

Así, es razonable pensar que ese miedo y prejuicio de Lovecraft hacia los dioses primigenios deba ser acogido con la misma flexibilidad y duda razonable que sus poemas contra los negros, y habría que empezar a reconsiderar las ideas cargadas de maldad que expuso el autor a lo largo de su obra en relación a las criaturas primigenias.

¿Es posible que alguien que mostraba claros prejuicios contra las personas de raza negra pudiera mostrar prejuicios contra criaturas de varios kilómetros de alto, y de piel no ya negra sino verde??

Yo apostaría a que sí. Mierda, si yo fuera un cabrón racista con el talento de Lovecraft seguramente me las ingeniaría para escribir cuentos tan alucinantes que toda la gente que me leyera empezara a compartir mi punto de vista y temiera y odiara por igual al objeto de mis atenciones…

 

De este modo, las tendencias de Lovecraft se habrían filtrado en sus obras, proyectando perversiones y vicios inexistentes en criaturas de las cuales desconfiaba, como eran los dioses primigenios o sus vástagos.

Las consideraciones de Lovecraft merece la pena que sean revisadas, en busca de aportar un poco de luz ante la existencia de los Primigenios. Intentemos alejarnos un poco de toda esa negatividad y echemos una segunda mirada a los mitos…

 

 

Cthulhu.

Un dios de pescadores.

Aporta pescado y oro a las comunidades más desfavorecidas de la costa. En principio, eso le asemejaría más a un mecenas que a un demonio.

Llámate Jesucristo y reparte pescado entre las gentes y te considerarán el salvador de la humanidad.

Pero si te llamas Cthulhu y cuidas de esas mismas gentes, seguro que estas intentando corromperlas y degenerarlas… ¿¿Acaso no es una idea discriminatoria??

 

 

Shub-Niggurath, la Madre de los diez mil vastagos.

De acuerdo. Es un poco casquivana y liberal en la faceta sexual…

¿Es eso lo que tanto irritaba a Lovecraft, y lo que atrajo toda la rabia necesaria para construir el conjunto de rumores malévolos sobre ella?

Para quien no lo recuerden, señalaré que Lovecraft era, en la faceta sexual, extremadamente conservador y poco apasionado.

Para una visión tan tradicional como la suya, eso de una mujer sexualmente liberada y promiscua no sería algo muy bien visto, pero de ahí a considerar a Shub-Niggurath madre de demonios hay algo de exageración, ¿no les parece?

 

Y suma y sigue.

Todo apunta a que la realidad detrás de los dioses primigenios haya sido tergiversada de manera horrible por la atormentada mirada de Lovecraft, creando monstruos donde solo había seres extraños.

Me arriesgo a apostar que los avatares de los dioses primigenios no serían demasiado mal vistos en el mundo contemporáneo, más tolerante y abierto que la época intransigente en la que habitó el autor de Providence.

 

¿Cuál es mi consejo, entonces?

Relativizar las duras afirmaciones del señor Lovecraft en torno a las criaturas primigenias.

Borrar los prejuicios de nuestra mente e intentar establecer una comunicación fluida y honesta con estos dioses olvidados.

 

Aún habrá quien siga emperrado en sus trece, y vea con alarma mis esfuerzos por establecer una tabula rasa a partir de la cual relacionarnos con los primigenios.

Dirigiéndome especialmente a ellos, les preguntaría cuales son los males reales que estas supuestas “amenazas contra la humanidad” les han causado.

¿Les han robado el dinero? ¿Han contribuido a su ruina de alguna forma?

¿Acaso han intentado robarles la novia o le han vendido una enciclopedia a su anciana abuelita?

 

Auguro un gran número de respuestas negativas… Y aún así, consideramos a los primigenios como entidades maléficas, sin ningún tipo de prueba más allá de los escritos confusos de un escritor con severos desajustes sociales y tendencias al suicidio… ¡Por favor!

Les podré un ejemplo claro, para intentar convencerles de su error, y de la injusticia que supone continuar discriminando de manera tan manifiesta a los dioses primigenios.

 

Aquí en España:

 

¿Quién ha subido el IVA? El Gobierno.

¿Quién ha regalado el dinero de todos los ciudadanos a los bancos, contra el deseo de gran parte de la población? El Gobierno.

¿Quién ha mentido deliberadamente a los ciudadanos, manipulando la información y tergiversando una y otra vez los hechos para mantener a la población en la mayor de las ignorancias? El gobierno.

¿Quién ha recortado dinero en Sanidad y Educación, con los innegables prejuicios sociales que ello supone? El Gobierno.

 

A día de hoy, en las grandes facetas que puedo recordar, es el Gobierno, y no los dioses primigenios, la entidad ciclópea y horrible que manipula y esclaviza a la población.

Juzguen ustedes mismos y valoren quienes son los monstruos reales que suponen una verdadera amenaza para su porvenir y el de sus seres queridos…

 

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El título La Llamada de Cthulhu puede sonar críptico y de significado confuso, por lo que es probable que algunos de los lectores más ocasionales del blog ignoren el significado del término.

Entra dentro de lo posible que al comenzar a leer el presente artículo se den rocambolescas reflexiones dentro del cerebro de dichos rezagados, dando lugar a diálogos internos tan esperpénticos como el presente:

- ¿La Llamada del Cthulhu? ¿Que es eso, la nueva campaña de Vodafone?

O si no, quizás la novedad cinematográfica conduzca a las mentes más impresionables a otro tipo de callejones sin salida:

- ¿Esto de La Llamada de Cthulhu tendrá algo que ver con Total Recall, la película de Schwarzenegger? ¿Le habrán cambiado el titulo al remake que estaban haciendo con Colin Farrell?

 

Sin embargo, mi interés está lejos de pretender disfrutar con las desgracias y confusiones ajenas, y como muestra de buena fe aclararé a quienes no lo sepan que el nombre La Llamada de Cthulhu es un titulo genuinamente Lovecraftiano.

De hecho, mis queridos lectores, podríamos decir que La Llamada de Cthulhu es un título lovecraftiano por partida doble, triple e incluso cuádruple, según como se miren las cosas…

Pero no divaguemos más, y haciendo un esfuerzo de concreción, ajeno a mi naturaleza, situemos las cosas en su origen histórico, para entender el devenir de los acontecimientos y hallar así, sentido a mis crípticas palabras.

 

1. El relato original.

La llamada de Cthulhu es, en primer lugar, un cuento de Lovecraft, escrito en 1926.

Se trata de uno de sus cuentos más populares, y para muchos, una de sus obras más logradas.

El cuento, centrado en la investigación sobre una misteriosa secta, termina conduciendo al descubrimiento de la existencia de Cthulhu, una olvidada deidad primigenia que permanece atrapado en la ciudad sumergida de R’lyeh…

Es, quizás, la obra en la que Lovecraft e esfuerza con mayor profusión de detalles en describirnos a uno de sus grandes Dioses Primigenios.

Más allá de criaturas degeneradas como en La Sombra Sobre Innsmouth o El Modelo de Pickman, más allá de horrores “menores” como en El Color que Cayó del Cielo o El Caso de Charles Dexter Ward, en La Llamada de Cthulhu, el relato nos hace presenciar la enloquecedora magnitud de todo un dios olvidado, el gran Cthulhu, cuya mera agitación en sueños llega a provocar terremotos y epidemias psicóticas a lo largo de todo el mundo…

 

 

A juzgar por la influencia y popularidad posterior de Cthulhu, se podría decir que su creación fue uno de los grandes aciertos de Lovecraft.

Utilicemos un dato al respecto: Según las estadísticas de Google,a día de hoy el nombre de Cthulhu es más buscado que el propio nombre de Lovecraft…

 

2. El Juego de Rol.

Prosigamos la historia.

En 1937 Lovecraft muere, y su círculo de amigos y colaboradores cercanos, con August Derleth a la cabeza, se encargan de conservar el legado de su amigo, haciéndole ganar de manera póstuma la fama y éxito que se le escaparon en vida.

El Universo de Lovecraft sobrevive al paso de las décadas hasta que, en 1981, Sandy Petersen se decide a crear un juego de Rol sobre los Mitos de Cthulhu, conjugando su admiración hacia la obra de Lovecraft con su interés por los juegos de Rol.

El proyecto de Sandy Petersen, editado de la mano de Chaosium dio a luz uno de los más grandes juegos de rol de toda la historia, titulado La Llamada de Cthulhu en homenaje a la obra de Lovecraft.

 

A destacar dentro del sistema de juego, citaremos la importancia del sistema de puntos de cordura, utilizado para reflejar las consecuencias mentales que suele tener sobre los personajes la relación, aunque sea accidental, con los dioses primigenios.

A lo largo de los años se ha ido publicando material muy interesante enmarcado dentro de las diferentes ediciones del juego de rol, entre las cuales están la campaña larga Las Máscaras de Nyarlathotep, la campaña Horror en el Orient Express o el suplemento La Piel de Toro, enfocado en la España de los años 20…

 

 

3. El Juego de Cartas.

En 2004 Fantasy Flight Games publica el juego de cartas coleccionables de La Llamada de Cthulhu, al estilo de otros juegos de cartas famosos como Magic.

 

 

Anteriormente hubo un juego de cartas basado en los Mitos de Cthulhu, creado por Chaosium, que no tuvo demasiado éxito.

Fantasy Flight Games superó el fallido intento de Chaosium, diseñando un juego fácil de aprender y ágil, con unas ilustraciones exquisitas.

Desde su publicación, el juego de Cartas de la Llamada de Cthulhu ha pasado por diversas mutaciones.

Primero, tuvo unas seis ediciones/expansiones en su vertiente como Juego de Cartas Coleccionables, para luego, achuchados por las ventas, cambiar de formato y reinventarse en el modelo del Living Card Game, en el cual aún estamos, con tres grandes expansiones y seis ciclos de “Asylum Packs”.

 

 

Así, el juego pasó del modelo de negocio de coleccionar cartas aleatorias a través de los sobres a la publicación periódica de una serie de expansiones fijas, en las que los compradores saben de antemano las cartas que les van a tocar y el cual es, por tanto, mucho más fácil de coleccionar.

Pese a las mutaciones en cuanto al formato, la belleza de las ilustraciones de las cartas y la flexibilidad que permite su sistema de juego aún hacen del Juego de Cartas de La Llamada de Cthulhu un producto muy interesante para el aficionado a Lovecraft.

 

4. La Película.

Por último, y de manera más o menos cercana en el tiempo al fenómeno del juego de cartas, encontramos la cuarta encarnación de La Llamada de Cthulhu.

Se trata de una película rodada a instancias de la H.P. Lovecraft Historical Society, en 2005.

 

 

Es la primera, y hasta el momento única adaptación del cuento La Llamada de Cthulhu, de Howard Philips Lovecraft, y probablemente la adaptación cinematográfica más fiel hecha hasta la fecha inspirada en la obra de Lovecraft.

El film es toda una rareza en sí mismo, por varias razones.

Primero, es una adaptación extremadamente fiel del relato. Hasta el punto de que casi el 90% de la historia es idéntica a la del cuento.

Segundo. Se trata de una película muda, en blanco y negro, a semejanza de las películas de los años veinte. Con ello se pretende sugerir la misma impresión que si la película hubiera sido desarrollada en la época de Lovecraft.

Incluso los decorados y efectos especiales recuerdan en gran medida obras como el Gabinete del Doctor Calligary o Nosferatu y las primeras películas que se atrevieron con la fantasía de los monstruos gigantes.

Si bien estos efectos especiales “clásicos” restan cierta espectacularidad a algunas escenas clave, como son la aparición del propio dios Cthulhu en el desarrollo de la historia, contribuye a ese halo de honestidad que desprende la cinta, y que hace que la película en sí sea muy bien valorada por parte de los aficionados.

Esta simpatía que despierta la cinta ha tenido como consecuencia su ascenso en diversos rankings de popularidad, hasta posicionarse como la segunda mejor película basada en Lovecraft, con 7,3 de nota media, y más de 3000 votantes.

 

 

Hace poco discutí con una amiga mía acerca de de la posible dificultad de adaptar a Lovecraft al cine.

Ella sostenía que era imposible adaptar con éxito a Lovecraft por el propio espíritu de su obra. Así, Lovecraft hablaba de horrores innombrables, inabarcables y, por tanto, si no se les puede abarcar con la mente… ¿Como incluirlos en una película?

 

Yo sin embargo, tengo una opinión muy distinta, y creo que las múltiples malas adaptaciones de Lovecraft existentes a lo largo de la historia son responsabilidad de la nula capacidad o interés de sus creadores, y no es consecuencia necesaria del material literario.

De hecho, a mi juicio, si algo destacan en Lovecraft son sus excelentes descripciones, casi pictóricas, capaces de transportarnos de manera efectiva a los extraños universos del autor.

Así pues, teniendo como referente esa base descriptiva, es trabajo de un director capacitado transportar el horror a la pantalla de cine…

La Llamada de Cthulhu es el ejemplo más notable de cómo se puede adaptar a Lovecraft con pocos medios y hacer un trabajo de calidad.

 

 

Resumiendo, retomamos ahora el hilo de nuestro acertijo particular sugerido al comienzo del artículo, y llegamos a la meta con la certeza de que hay al menos cuatro encarnaciones de La Llamada de Cthulhu, con sus propias virtudes particulares y sus propios defectos y las cuatro están afincadas en el fértil terreno de la Imaginación e Lovecraft.

Entra dentro de lo normal que la fama de las nuevas evoluciones del fenómeno, como el juego de rol o el juego de cartas haya eclipsado en gran parte al relato original, hasta el punto de que una búsqueda superficial en Google daría la impresión de no existe una base literaria a partir de la cual se hayan amalgamado las posteriores introducciones al mundo de Lovecraft.

Sin embargo, esta “dificultad” para aprehender el significado total del fenómeno de Lovecraft forma parte del juego, y mantiene a resguardo los tesoros y rarezas del Maestro de Providence, para el disfrute moderado de aquellos iniciados con suficiente voluntad como para escarbar entre el ruido y la basura informativa. Siendo Lovecraft, supongo que no podía ser de otro modo.

Les invito, pues, a participar y continuar de este juego imaginario de unir conexiones y enlazar lugares comunes, para formular poco a poco el mapa de la arquitectura Lovecraftiana que se ha ido formando, con los años, en el imaginario colectivo.

 

Les auguro tardes interesantes y sueños extraños…

 

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¡Tu opinión nos importa!

 

Confieso que a veces la anomia se hace fuerte, y mi cuerpo dolorido me pide descanso y oscuridad.

Mirando las noticias, leo los mensajes agónicos de una España que se acaba.
Un adiós anunciado a una etapa que ahora se hace buena y feliz, idealizada por las dudas y el horror de lo que vino después.

En esos momentos, una parte de mí, más vieja que este mundo de asfalto y ladrillo se orienta instintivamente hacia los senderos olvidados de la sombra, los mitos y el fango.
Golpeado por la necesidad, mi cuerpo huye hacia la calle, y se arrastra hacia una biblioteca cercana, buscando evadirme de ese buitre agorero que me atenaza desde lo alto.

Aquejado como estoy, de rabia y frustración, avanzo como un espectro por las baldosas, y me interno en el bosque de estanterías y libros sin apenas ver a los funcionarios que me vigilan desde sus mesas. Mis miradas tienden a buscar de manera insistente alguna antología barata de horror que me haga olvidar los “monstruos del aquí y ahora”, en la fascinación de los terrores eternos que tantos y tantos han sabido plasmar.

En esos momentos de vacío, mi mirada se vuelve hacia Lovecraft, hacia sus mitos, y reconozco mis demonios en sus demonios, como el reflejo atemporal en una piedra negra, de origen ignoto. En las estanterías, el maestro de Providence destaca como una estrella fugaz. Un profeta de misterios que quizás ni él mismo supo entender. El cuarto rey mago, portando el Necronomicon a la infantil humanidad que lee, consume y asume como propias las fantasías ajenas.

Finalmente, alcanzo mi meta y acojo entre mis manos una antología barata en torno a los Mitos editada hace décadas, que a juzgar por el lomo y las cubiertas, ha pasado por épocas mejores…
Tras admirar su portada ajada y sentir una absurda oleada de simpatía y fraternidad para con el libro, me dirijo a una mesa para abrir las puertas de otros mundos y otras vidas, leer sobre fatalismos cósmicos y condenaciones anunciadas…

De este modo, concluyo mi viaje inclinado sobre la mesa de la biblioteca, atesorando la edición de bolsillo, con mi espíritu enfocándose en captar ecos de mis dioses interiores en la prosa de Lovecraft.

Hoja tras hoja, la mente divaga libremente, observando a trasluz la llama de mis vicios y defectos, acostumbrando poco a poco mi vista hasta empezar a distinguir los tentáculos que se perfilan entre el humo del olvido.

Por momentos, me doy cuenta de que siempre ha habido una semilla en mí, una puerta a ese plano negado de aullidos y garras, donde la sangre es fuerte y el dios astado camina.
Quizás de ahí nacen mi rabia y mis pulsiones. De ahí nace la criatura con pezuñas que pisotea planes y ficciones, que reduce a cenizas y derriba todas las mentiras.

Conforme sigo leyendo, hora tras hora, siento la transformación burbujeando bajo mi piel. Siento las esporas oscuras naciendo a lo largo de mi cuerpo, y esa promesa de libertad si dejo correr esas energías sobre el mundo.

Un nuevo sentido se extiende por las células de mi vida, regando con información escarlata el vacío de rutinas y hábitos artificiales…

Me despierto en casa, totalmente confuso y sin noción del tiempo transcurrido. Miro el reloj y marca las dos de la madrugada. Creo recordar haber llegado a la biblioteca a las seis de la tarde… ¿Que he hecho en todas esas horas?  Las voces de los espíritus primigenios susurran en mi cabeza, y me hablan en  un idioma de arena y fuego, aturdiéndome aún más con visiones extrañas de ciudades subterráneas y espíritus encadenados.

Pasan las semanas. Busco y escribo mis propios misterios, intentando comunicarme con esos dioses olvidados que se agitan a mi alrededor, mientras la transformación sigue su curso. Como un Cristo moderno, me sumerjo en la materia oscura de las pesadillas, en busca de esas pepitas de brillo que aporten sentido al todo.

Día a día cumplo con mis obligaciones sociales de manera mecánica, apenas por inercia.
Trabajo, familia, amistades… Siento que las cosas del reino del hombre cada vez tienen menos importancia para mí. Que mi espíritu esta en otras búsquedas, otros laberintos de acuerdo y voluntad.

Mis viajes al abismo me dan una sabiduría diferente, conceptos ajenos al mundo que me corresponde. Me asedian sueños delirantes  y siempre, cuando despierto, me queda la duda de qué pasaría si cediera el testigo a esa otra parte de mi ser. El lobo eterno. Aquel que mastica y muerde…

Cada vez escucho más a menudo su voz. Cada vez me parecen más acertados sus consejos.
Y siento que llegará el momento en que el robot civilizado se desconecte por unas horas, unos días, y deje correr al lobo en libertad, para que haga el mundo a su imagen y semejanza.
Para entonces, terminará la crisis. Terminará la frustración, y la duda, y el miedo y la rabia.

Comenzará el reino de la Bestia, y el monstruo extenderá sus dominios por la ciudad que me rodea y aullará de satisfacción…

 

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Hace unos meses compartí a través de este blog mi entusiasmo hacia una serie americana de Ciencia Ficción basada en el mundo de los Superheroes llamada Alphas.

La serie en cuestión era una propuesta dirigida por Zak Penn, guionista implicado en proyectos tan suculentos como la reciente película de Los Vengadores o El Increíble Hulk.

Alphas retomaba muchas de las ideas que funcionaron en la fallida Heroes (2006-2010) creando una serie que nos mostraba la existencia de personas con capacidades superhumanas desde un punto de vista particularmente humano y brillante, a partir de sus problemas y la terapia de grupo que sostenían entre ellos.

Así, lejos de representar la enésima excusa para la exhibición de una serie de titanes prototípicos, sin nada detrás, Alphas se manejaba bien en las distancias cortas, en el desarrollo y las relaciones entre personajes, ofreciéndonos un cuadro vivo y en continuo movimiento, en el que las tramas son más un vehículo a través del cual desarrollar las dinamicas internas del grupo que un fin en sí mismas.

En definitiva, Alphas era una serie de Ciencia Ficción francamente interesante, que se escapaba de los tópicos y los caminos ya explorados, y buscaba ofrecernos una propuesta fresca y atractiva.

 

Los personajes principales son los siguientes:

Doctor Lee Rosen, interpretado por David Strathairn.
Reputado psíquiatra y neurólogo, es el “líder” y mentor de los cinco alfas que constituyen el equipo.
Pese a no tener poderes, su capacidad de liderazgo y sus habilidades como psiquiatra son lo único que mantiene al equipo unido y dispuesto para enfrentar los diferentes casos que el gobierno les asigna.

Bill Harken, interpretado por Malik Yoba.
Bill es un exagente del FBI cuyas capacidades superhumanas condujeron a su expulsión del cuerpo. (Es capaz de activar un torrente de hiper-adrenalina que le puede otorgar superfuerza e invulnerabilidad)
Gracias a Rosen, Bill ha ido aprendiendo a manejar sus capacidades, recuperando su papel como “servidor público”, aunque algunas veces siente remordimientos acerca de su salida involuntaria del FBI.
Es el único de los 5 alphas con verdadero entrenamiento policial, lo que le convierte en un gran referente dentro del equipo.

Gary Bell, interpretado por Ryan Cartwright
Gary en un joven con problemas mentales. A pesar de ellos, Gary es capaz de leer la información transmitida en ondas, convirtiéndolo en la mejor herramienta para rastrear las redes.
Su enfermedad mental hace que choque en un primer momento con Bill, tras lo cual poco a poco se establecerá entre los dos una gran simpatía.

Rachel Pizad, interpretada por Azita Ghanizada .
Rachel es una veinteañera tímida y sobreprotegida por sus padres, que es capaz de aumentar de manera superhumana la capacidad de uno de sus sentidos, dejando “ciegos” el resto de sus sensaciones.
En varios aspectos es un equipo de CSI de una sola persona, capaz por sí sola de analizar pruebas en el mismo lugar del crimen.

Cameron Hicks, interpretado por Warren Christie.
Hicks es la última incorporación en el equipo. Un hombre que ha tenido a lo largo de su vida diferentes encontronazos con la ley, y cuyo reciente historial le sitúa en la difícil elección entre colaborar con el equipo de Alphas o ser encerrado por un crimen que cometió contra su voluntad.
El “don” de Hicks es la hiperkinesia, lo que le convierte en un excelente tirador, aparte de darle perfecto equilibrio y unas capacidades motoras mejoradas.

Nina Theroux, interpretada por Laura Mennell.
Nina es una mujer atractiva, superficial y manipuladora, cuyas capacidades “alphas” consisten en poder “sugestionar” a la gente, y convencerlas para hacer lo que ella desee.
Rozando el límite de lo amoral por sus gustos caros y su tendencia a la manipulación, sus propios defectos la llevarán a sentirse atraída por Hicks, a partir de lo cual ambos tendrán una inconstante relación amorosa.

 

La segunda Temporada ya esta aquí.

La primera temporada me dejó un muy buen sabor de boca, y comenté ilusionado que se esperaba tuviera continuidad en una segunda temporada…
Por ello, me es muy grato escribir la presente entrada y hablar a mis posibles lectores del estreno de la segunda temporada en Estados Unidos, el próximo 23 de Julio.

Respecto a las informaciones y rumores acerca de esta nueva temporada, parece ser que la acción se situaría 8 meses después de lo acontecido en el último capítulo, en el cual el Dr. Lee Rosen se decidió a revelar la existencia de los Alphas a la población mundial, contra el deseo de los más poderosos.
Dicha revelación conducirá al encierro del Rosen, la disolución del equipo y la “lucha en solitario” de los diferentes protagonistas, sin el apoyo continuo de su mentor.

Además de este planteamiento inicial, se ha difundido en las redes un listado de estrellas invitadas que harán su aparición a lo largo de la temporada.
Así, a lo largo de los capítulos podremos ver a actores como C. Thomas Howell (Southland),Lauren Holly (NCIS), Steve Byers (Immortals) y Kandyse McClure (Battlestar Galactica), aportar su granito de arena al proyecto.

Las promos disponibles hasta el momento son material más que suficiente para empezar a hacer cábalas acerca de la evolución de los acontecimientos en esos 8 meses, y apostar por una nueva dimensión del posible enfrentamiento entre los Alphas y los humanos normales…

Primera Promo.

Segunda Promo.

 

A menos de 10 días de su estreno en USA, confío en que las buenas sensaciones despertadas se confirmen, y la segunda temporada siga la estela de calidad creciente que acompañó a la serie en su primer ciclo, regalando a los aficionados que sepan disfrutar de este tesoro, tantas buenas ideas y entretenimiento como en pasadas ocasiones.

 

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Me escribe un amigo aludiendo a la reciente expectación originada en el mundo acerca de las sirenas y otros humanoides submarinos, y el furor que se ha despertado en Estados Unidos (De nuevo), a partir de un documental recientemente exhibido a través de Discovery Channel.

Mi amigo me pregunta acerca de la relación de todo esto con los Mitos de Cthulhu e incluso con la leyenda española sobre el hombre Pez de Lierganes…

Yo le digo que no, pero que sí, que vaya usted a saber pero que tal vez, y que no me pregunte de esas cosas, que yo soy un tipo tranquilo, y que no me gustan esos follones ni camisas de once varas…

 

Aún así, y pese a mis resistencias a entrar en estos temas, diré que lo cierto es que la población estadounidense parece estar viviendo un resurgir de lo extraño y lo fantástico que traspasaría todos los niveles, desde las instituciones hasta el “currito” que vende hamburguesas. Así, hace unas semanas nos hacíamos eco del pánico despertado por una posible epidemia Zombie en los USA, y ahora debemos referirnos a la respuesta “oficial” del National Ocean Services (NOS) ante las preguntas de ciudadanos que, tras ver Mermaids: The Body Found,en la cadena Discovery Channel, cuestionaron a las autoridades acerca de la verdad sobre la existencia de humanoides marinos, creyendo que el documental estaba en su mayor parte basado en hechos reales.

El NOS comunicó a través de su sitio web que ”Nunca se han hallado evidencias de humanoides acuáticos”, al tiempo que aseguraban al respecto que no tenían ningún programa de ciencia sobra sirenas.

También aludían a la atracción que ha despertado durante siglos las sirenas en el inconsciente colectivo, señalando que esa era materia para los científicos sociales y los antropólogos…

 

 

En esa misma dirección, hay que subrayar que la cuestión acerca de la posible existencia de civilizaciones submarinas toca muy de cerca la temática de los Mitos de Cthulhu, puesto que varias de las grandes obras de Lovecraft se basan en estas hipotéticas criaturas submarinas, y de su posible relación con deidades primigenias.

En dichas obras se presta gran atención a posibles culturas submarinas, especialmente en los aspectos de su vinculación con la deidad ficticia Cthulhu y su estirpe.

Lovecraft nos describe criaturas hibridas cuyos pactos con determinadas deidades marinas les ganan el acceso a la vida eterna en su regreso al océano.

De este modo, en “La Sombra sobre Innsmouth”, se habla de cierto pueblo costero cuyos habitantes han establecido prolongados pactos de comercio y colaboración con este tipo de criaturas abisales, cayendo en la degeneración física y moral.

El autor de Providence siempre relató con espanto la existencia de estas criaturas, a las cuales consideraba consideraba peligrosas para el público común, por lo que apostaba por no meterse en sus asuntos y no investigar demasiado al respecto.

 

 

Por otra parte, alejándonos un poco de la estela Lovecraftiana, hemos de decir que en España tenemos el antecedente histórico del Hombre Pez de Lierganes.

Según esta leyenda, en 1674 un joven llamado Francisco de la Vega Casar desapareció en las aguas del río Miera, en Cantabria, y fue dado por muerto por parte de su familia.

Pasó el tiempo, y cinco años después, unos pescadores de Cadiz capturaron un monstruoso hombre marino con diversas partes del cuerpo cubiertas por “escamas”.

El hombre, que desde su recuperación solo se comunicaba a través de gritos y alaridos, terminó por decir el nombre de su ciudad de origen: Lierganes…

La iglesia dio con la familia del hombre-pez, los cuales se hicieron cargo de la criatura.

Al parecer el hombre pez habitó de manera tranquila con la familia durante largo tiempo, haciendo los recados que se le encomendaban, y sin decir más palabras de “pan”, “tabaco” o “vino”, por lo que se extendió la creencia de que había enloquecido.

Finalmente, en 1682, el hombre pez huyo de nuevo de su casa y regresó al río Miera, para no volver a ser visto jamás.

 

 

No deja de resultar curioso las similitudes entre esta leyenda autóctona y los mitos de las Sirenas o la propia visión de Lovecraft al respecto, con sujetos físicamente degenerados y de aspecto anfibio, que salen y regresan al mar de manera periódica.

 

El mar como misterio parece haber ejercido durante siglos su influencia a la hora de excitar el imaginario colectivo, forzando el desarrollo, una y otra vez, de diversas leyendas y narraciones en torno a la existencia de seres submarinos.

Ese espíritu eternamente evocador parece haber encarnado de nuevo en la imaginación popular, a raíz del reciente documental de Discovery Chanel, obligando a National Ocean Services a salir a atajar los rumores de conspiración y asegurar que no tiene ningún tipo de constancia de la existencia de sirenas y otros seres similares.

 

El presente incidente tiene mucho en común con la histeria social provocada hace semanas por una supuesta epidemia Zombie en Estados Unidos, ante la cual otra organización estatal (En este caso, el CDC, Centers for Disease Control and Prevention) tuvo que salir al paso para calmar los temores de miles de ciudadanos, y recordar a la población que los zombies son criaturas de ficción.

Sea una cortina de humo, o sea un fenómeno de efervescencia popular, parece que las fantasías y mitos enmarcados hasta el momento en la literatura y la ficción están haciendo sus incursiones en el plano real, infiltrándose en las noticias del día a día.

Quizás en unas semanas se comience a ver por los cielos de Occidente dragones alados o haya algún tipo de declaración oficial acerca de los duendes eléctricos, que explique misterios inconclusos hasta el momento, como porqué siempre se acaba la batería del móvil cuando estas esperando una conversación importante, o qué oscuros propósitos impulsan a los semáforos a ponerse en rojo cuando llegamos a sus proximidades…

Hagan sus apuestas, señores.

 

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A raíz de un artículo anterior, en el que hablaba brevemente sobre la admiración de Lovecraft hacia el arte de Francisco de Goya, he dedicado algo de tiempo a comparar la obra y trayectoria de ambos autores, en busca de los posibles espacios comunes que pudieran haber existido entre Lovecraft y Goya. Si bien podemos decir que, cada uno en su terreno, tanto Lovecraft como Goya se constituyen en Maestros de Lo Grotesco, ambos autores adoptaron caminos distintos, que hacen que sus obras tengan una raíz muy alejada entre sí.

Así, Lovecraft y Goya hacen Arte de Lo Grotesco, pero el objetivo de Goya en sus obras oscuras es burlesco, cuando no didáctico, mientras que Lovecraft expresa en sus relatos  el horror con el cual ve el mundo que le rodea.

 

La “Burla” de Goya, frente al “Terror Informe” de Lovecraft.

Las oscuras pinturas de Goya, pese a su horror, son una sátira de la sociedad. Un chiste a costa de los defectos del mundo que le rodea.

Lovecraft, por su parte, desconfía del exterior, de lo que no conoce, y ve en todo lo diferente extraños “horrores que vienen del espacio”.

Así, frente al “chiste de Goya”, la obra de Lovecraft carece de esa reflexión inicial, y se queda en la mueca de espanto, en el miedo a “lo Otro”

En su actitud frente al progreso, ambos artistas tienen una postura extremadamente distinta, que dejará su impronta en sus trabajos.
Lovecraft siempre tiene una mirada escéptica ante la ciencia y el progreso social. En sus relatos suele haber un llamamiento a que los curiosos se alejen de los misterios a los cuales alude, pues la osadía de aventurarse en determinadas zonas podría traer el horror a toda la humanidad.
Frente a Lovecraft y su rechazo al exterior y al progreso social, Goya es un reformista. Un afrancesado que deseaba ver como el progreso y las ideas provenientes de Francia terminaban por calar de una vez en España y daban luz a los espacios oscuros…

 

El pintor desea cambiar esa España que le duele, que le hace sufrir.
Sus obras se burlan de la iglesia y de la aristocracia, de las supersticiones y de la ignorancia española de su tiempo.

Goya intenta bajar la luz y la conciencia a sus congéneres, mientras que Lovecraft se siente obsesionado ante la eterna condenación que ese acto de “llevar la luz a las tinieblas” puede provocar…

 

 EL Sueño de La Razón.

 

“El Sueño de La Razón” es, probablemente, una de las pinturas que más han dado que hablar desde la muerte de Goya.
Se trata de un grabado, dentro de la Serie de Los Caprichos, cuyo significado ha dado lugar a multiples interpretaciones.

El Sueño de la Razón Produce Monstruos, afirma la lámina, dejando al expectador leer entre lineas y sacar el significado profundo de la sentencia.

En este magnífico grabado de Goya, podemos ver las dos caras que personalizan ambos artistas.

Sumerjámonos en la lámina, y proyectemos a Lovecraft y a Goya en ella. Convirtámosles en habitantes del cuadro, y dejemos que nos hablen por sí mismos.

En la lámina, Goya es el ilustrado que se queda dormido, y cuyos horrores se le aparecen, oportunos, en el reino de los sueños.
Lovecraft es el hombre aterrado, perseguido por horrores innombrables, que se encoge contra la mesa, intentando no ver la marea de terrores que lo amenaza.

Goya es el pintor que confía en la razón, como única barrera ante los horrores del mundo de lo onírico y fantástico (Las supersticiones, el folclore barato de esa España negra y religiosa que tanto le horrorizaba).
Lovecraft, por su parte, pese a sus intereses iniciales en la ciencia, desconfía de esta y del progreso. Piensa que es mejor no mirar más allá de nuestro área de comodidad, pues más allá solo hay monstruos (sean estos gigantescos dioses marinos, vampiros espaciales, y un larguísimo etcétera…)

Así, nos encontramos ante dos grandes artistas separados por el tiempo y el espacio, pero cuya esencia coincide en un mismo cuadro, dando voz a dos miradas distintas. Dos actitudes frente al mundo, a lo extraordinario y lo mundano…

Por fortuna para nosotros, ciudadanos del siglo XXI, las obras de ambos autores el arte de ambos autores han perdurado hasta el presente, permitiendonos disfrutar, hoy como ayer, de esa visión de “Lo Horrible” en sus múltiples facetas que ambos autores nos dejaron en herencia, para nuestro disfrute y la sana excitación de nuestro espíritu.

 

Un último interrogante.


Para despedirme os presento el Aguafuerte Nº 76 de la Serie de Los Desastres de La Guerra, titulado “El Buitre Carnívoro”.

En la lámina podemos ver una monstruosa criatura humanoide, con aspecto de ave, perseguida por lo que parece ser una masa de aldeanos, pobremente armados.
Esa monstruosidad contrahecha, negra y horrenda, que sin duda viola las leyes físicas… ¿Se trata de una criatura primigenia, poco documentada en la obra de Lovecraft?

Acaso los horrores fundamentales que habitan en Lovecraft, en Goya, y en todos nosotros siempre nos han acompañado en diferentes formas físicas, ocultos en los horrores de la guerra, en la crueldad humana, en la estupidez malintencionada…
Quizás hemos tenido en España nuestros propios dioses primigenios y hasta el momento no nos hemos dado cuenta.

 

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El Modelo de Pickman es un relato corto de H. P. Lovecraft, normalmente considerado como una obra menor dentro de sus escritos.

El relato nos guía a través de los particulares entresijos de la bohemia artística de Boston, desvelándonos poco a poco los oscuros secretos que inspiran las obras de determinados creadores particularmente excéntricos.

Lovecraft nos describe de manera magistral el siniestro genio del pintor Richard Upton Pickman, en un relato que sabe mantener el suspense y el ritmo del misterio, plasmando el terror de lo innombrable con una sutileza narrativa increible, que logra transportarnos del comienzo al final del relato mecidos por las progresivas pinceladas de obsesión y morbidez que solo la pluma de Lovecraft es capaz de invocar…

 

En el relato se hace referencia a determinadas criaturas antropomórficas enmarcadas dentro de los Mitos de Cthulhu, llamadas posteriormente con el termino de “ghoules”.

Los ghoules son una siniestra especie de criaturas subterráneas, de genuina perversidad, cuyas principales rutinas incluyen el robo de tumbas y los banquetes sobre cadáveres recientes…

Estas criaturas parecen ser consecuencia de la progresiva degeneración de algunos seres humanos, del mismo modo que determinados pactos con los dioses marinos originaban cambios físicos entre sus acólitos. (Léase La Sombra sobre Innsmouth, por poner un buen ejemplo).

En aproximaciones posteriores basadas en los Mitos de Cthulhu, parece relacionarse a los ghoules con la deidad de Shub-Niggurath. De este modo, en el Juego de Cartas Coleccionables de la Llamada de Cthulhu, las cartas de criaturas ghoul se enmarcan dentro de la facción de Shub-Niggurath.

Dicha correlación parece adecuada, si bien es cierto que Lovecraft no llegó a vincular en ninguna de sus obras al Chivo Negro de los Bosques con las criaturas Ghoul.

La señalada vinculación es debida a otros elementos más allá del autor de Providence. Por ejemplo, en el relato “Cuaderno hallado en una casa deshabitada”, Robert Bloch se refiere a de manera indirecta a la importancia de los túneles subterráneos en los rituales asociados con el culto a Shub-Niggurarth, lo cual daría pie a la posterior asociación entre los hábitos suburbanos de los ghouls y la oscura diosa de la fecundidad creada por Lovecraft.

El espíritu de las ciudades.


En El Modelo de Pickman, Lovecraft hace especial énfasis en determinadas consideraciones propias de la psicogeografía, aludiendo a que determinados barrios urbanos carecen de “antigüedad” y “espíritu” suficientes como para servir de inspiración a los artistas, mientras que otras zonas mucho más viejas ya están habitadas por los “fantasmas” y las energías psíquicas suficientes como para servir de “fuente” a la creación artística.

“La Back Bay no es Boston…, no es todavía nada, porque no ha tenido tiempo de almacenar recuerdos y atraer espíritus locales. Si hay fantasmas aquí, son los fantasmas domesticados de una marisma y de una cueva poco profunda; y yo necesito fantasmas humanos: los fantasmas de seres lo bastante organizados como para haberse asomado al infierno y conocido el significado de lo que veían.”

Esta tendencia hacia el alma profunda de las ciudades y los espacios, es uno de los signos característicos de Lovecraft, capaz de transmitir grandes oleadas de emociones y desasosiego a través de sus paisajes desolados, o a través de la insanidad percibida en las más vulgares localizaciones.

Probablemente este interés por la psicogeografía es una de las herencias adoptadas por parte del autor de Providence de del célebre Arthur Machen, del cual, por cierto, también tomaría prestados elementos que desarrollaría para Sub-Niggurath, inspirándose probablemente en la primera novela de Machen: “El Gran Dios Pan”

 

Lovecraft y Goya.

 

Y si de posibles influencias estamos hablando, no podemos olvidar que, entre las curiosidades propias de este relato esta la relevancia que tiene el arte de lo grotesco, marco dentro del cual Lovecraft destaca de manera preferente al pintor español Francisco de Goya, por las horrendas expresiones faciales de sus “pinturas negras”.

“Recordarás que el fuerte de Pickman era la expresión de la cara. No creo que desde Goya nadie haya puesto tal carga de intensidad diabólica en una serie de rasgos o en una expresión.”

 

Esta no sería la única vez que Lovecraft se refiriera al pintor Español, por cuyo trabajo parecía mostrar clara admiración, a juzgar por una de las cartas enviadas por el autor a su amigo y colaborador, Frank Belknap Long:

“¿Goya? Sí, muchacho, tengo que aprender sobre él. Sin duda él es cercano al horror que me complace, aunque hasta ahora el arte pictórico está más alejado que el arte literario de mis centros de conciencia. Por otra parte, no estoy seguro de hasta dónde me gusta el horror densamente subrayado de los maestros realmente decadentes.

Soy alguien que no se siente muy estremecido por un cuarto de cadáveres o un cónclave de demonios visible, como lo soy por la sospecha de que existe una bóveda de cadáveres debajo de un castillo inmemorialmente antiguo, o de que cierto hombre muy anciano ha tomado parte en un cónclave demoníaco de hace cincuenta años. Anhelo lo etéreo, lo remoto, lo sombrío, y busco reinos nebulosos del espíritu como los que sólo un Machen o un Dunsany pueden evocar”.

 

En resumidas cuentas, podemos constatar que “El Modelo de Pickman”, pese a su estatus de “obra menor”, tiene muchos tesoros ocultos aguardando la llegada de cualquier aficionado a Lovecraft, más allá del obvio y recomendable hecho de disfrutar del excelente estilo narrativo del Maestro de Providence…

Para despedirme, haré referencia a las obras herederas de este relato corto, entre las que se encuentran la película de terror “Chilean Gothic”, de Ricardo Harrington, cuyo guionista también ha hecho una adaptación al comic, en formato de Novela Gráfica y un capitulo de Night Gallery de 1971, entre las cuales, por su cercanía temporal y relevancia, nos quedamos con la premiada “Chilean Gothic”.

Trailer de Chilean Gothic:

Portada de la Novela Gráfica:

 

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Pasa el tiempo, pero los patrones se repiten, y las nuevas generaciones de habitantes saludan a la gran Madre Roja, la sirven y ofrendan sus victorias y sus fracasos, en ese gran altar que se esconde en cada calle, en cada habitación de esta ciudad…

Hubo un tiempo en que Daniel no sabía leer las señales. Una época en que no sabía escuchar los acordes que la gran Madre Roja ofrece a sus súbditos.

A sus casi treinta años, se sentía estancado, un hombre en paro, cuyos proyectos no parecían ir a ninguna parte.

Le gustaba imaginarse a sí mismo como un gran genio encerrado contra su voluntad, en la cárcel de cristal que alguien había considerado adecuada para él.

Eso fue antes de que las casualidades le condujeran, paso a paso, a toparse con el Culto.

Al principio solo fueron rumores.
Extrañas historias pintorescas que no llevaban a ninguna parte. Luego la ciudad encadenó las circunstancias, acontecimiento tras acontecimiento, facilitando que Daniel entrara en contacto con determinados artistas malditos, abandonados por la crítica y el público, poseedores sin saberlo de las últimas piezas del puzle…

La poesía y el delirio se adueñaron de su vida, arrastrándole en un viaje de bohemia y brujería.
Y detrás del escenario, tras los focos, Daniel fue aprendiendo a reconocer las estructuras profundas de ese mismo delirio, de ese sueño que algunos consideramos vida.

Poco a poco, el Gran Secreto le fue revelado.
Tenía extraños sueños, recurrentes, de una vividez angustiosa, en los que repugnantes humanoides con rostro de sapo se comunicaban con él, susurrándole obsesivos mensajes que a la mañana siguiente no lograba recordar.

También se le aparecían seres queridos que ya habían desaparecido.
Así, Daniel tuvo oportunidad de despedirse de su abuelo, y pudo conversar con aquel viejo amigo que se mató con el coche en una tarde lluviosa…

Finalmente, sus sentidos despertaron y fue por fin, después de tantos años, plenamente consciente de la ciudad en la que vivía.

Durante semanas, las maravillas que le rodeaban amenazaron con derribarlo, hacerle caer en la obsesión, en el miedo o la paranoia.

Pero superó dicho trance. Logró controlar la visión de esa segunda ciudad, señora de prodigios, y pudo cerrarla dentro de sí. Arraigó de nuevo en sus rutinas, su mediocre búsqueda de empleo y su vida cotidiana…

Quizás hubiera podido olvidarlo todo. Quién sabe.
Ignorar todos los símbolos, todas las voces, para llevar una vida gris y aburrida.
Pero el Culto le rastreó, y se pusieron en contacto con él.

Tenía un destino al servicio de la Madre Roja, decían, y ninguna fuerza podría cambiar eso.

Él era, por fin, el genio despertado. Era espíritu más allá de la razón y los condicionamientos, un cuchillo psíquico atravesando como si nada las múltiples capas de la falsa Realidad.

Lo supiera o no, se había convertido en una pieza más dentro de la gran guerra contra la Realidad Consensuada. Una bomba psíquica, preparada para estallar…

 

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